La Navidad es una de las experiencias más seductoras y
únicas que se pueden vivir en Nueva York. Manhattan se
llena de luces y colores navideños, creando una atmósfera
única.
El mercadillo de Navidad de Bryant Park, con más de 100
puestos, resulta muy atractivo, llevando un rincón de Europa
a Nueva York. En los puestos se pueden encontrar todo tipo de
artículos de regalo procedentes de todo el mundo.
La famosa pista de patinaje del Rockefeller Center, inmortalizada
en numerosas películas, se llena de gente de Nueva York
y de turistas. También en el Rockefeller Center, cada año
se perpetúa la tradición del gran árbol de
Navidad, que ilumina la plaza con sus luces.
Esta tradición nació durante la gran depresión
americana. Cuando el Rockefeller Center estaba en construcción,
los trabajadores adornaron un árbol de Navidad para traer
buena suerte. Desde entonces, cada año se levanta el árbol
en la plaza y miles de personas asisten al encendido de las luces.
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