El famoso Puente de Brooklyn (Brooklyn Bridge en inglés)
fue uno de los primeros puentes construidos en acero y ha sido
durante décadas el puente colgante más largo del
mundo. El puente de Brooklyn une Manhattan con el barrio periférico
de Brooklyn.
Las obras de construcción del puente duraron más
de 15 años y fue inaugurado en 1883. En aquella época,
se trataba de una de las mayores obras jamás construidas
por el hombre.
El puente está compuesto de acero y granito, los cables
de acero están anclados en topes de granito colocados en
los extremos del puente. El puente cuenta con 6 carriles (3 en
dirección a Manhattan y 3 en dirección a Brooklyn),
además de un carril superior para peatones y ciclistas.
El puente de Brooklyn es una visita obligatoria para todo turista
que se encuentre en Nueva York. También merece la pena
visitarlo para disfrutar de la maravillosa silueta de Manhattan
desde una posición única.
|